TALLER DE ESCRITURA / Todos los géneros


Estamos aquí (1)

Este Taller es un viaje de auto-descubrimiento, en el que la escritura se convertirá en tu mejor herramienta para explorar tu mente, tus recuerdos, tus sueños, tus capacidades escondidas. El Taller te ofrece la experiencia de poderte observar desde distintos enfoques (primera persona, segunda persona, tercera persona), así como aprender a utilizar herramientas de diversos géneros literarios que te permitirán construir personajes verosímiles, sólidos, que conmuevan a los lectores.

Hacemos ejercicios de escritura grupales, pero también personalizados, según el requerimiento de cada participante. Los ejercicios están siempre orientados a desarrollar la creatividad, la introspección, la creación de personajes, la narrativa, la poética, el ritmo, la auto-expresión.

Lo único que necesitas para hacer el Taller es reservar tres horas a la semana, ya sean los miércoles o los sábados, y comprometerte a escribir entre semana. A la primera sesión es necesario llevar un texto autobiográfico en el que te presentes a ti mismo.

Taller de Escritura Miércoles1

 

Este Taller está dirigido a ti:

  • Si quieres empezar a escribir un libro y no sabes cómo estructurarlo.
  • Si quieres aprender o perfeccionar técnicas, herramientas, consejos sobre el arte de la escritura.
  • Si encuentras en la escritura tu manera personal de auto-expresarte.
  • Si quieres empezar a vender tus artículos, o participar en concursos literarios.
  • Si quieres aprender a crear personajes y contar historias convincentes.
  • Si quieres escribir desde tu verdadera esencia, y no desde el intelecto
  • Si quieres re-organizar tus memorias, recapitular tu vida comprender y sanar.
  • Si tienes buenas historias que contar y crees que merecen la pena ser contadas.
  • Si quieres transformar los momentos difíciles en aprendizajes usando la escritura
  • Si quieres desbloquear tu creatividad, auto-empoderarte de tu propia historia.
  • Volver a ser protagonista de tu vida.

 

PRÓXIMOS TALLERES

 

SÁBADOS POR LA MAÑANA

Inicia el sábado 14 de Marzo

Sesiones: 21 y 28 de Marzo, 4 y 18 de Abril

HORARIO: de 10H00 a 13H00

 

MIÉRCOLES POR LA NOCHE

Inicia el miércoles 18 de Marzo.

Sesiones: 25 de Marzo. 1, 8 y 15 de Abril.

HORARIO: de 18H00 a 21H00

 

¿DÓNDE SE REALIZA EL TALLER?

  • Café Bombons queda en los jardines del Malecón 2000 (ingreso al parqueo por Tomás Martínez), al pie de la laguna.

 

COSTOS:

  • El Taller consta de 5 sesiones, cada una tiene un costo de $22.

Puedes pagar sesión por sesión, o todo al inicio, o al final, como tú te acomodes.

 

Contacto:

Mail: marcenoriega@gmail.com

Wasap: 098 5838 447

Puedes leer Opiniones de quienes han hecho en Taller aquí

https://marcelanoriega.wordpress.com/2019/12/06/taller-de-escritura-todos-los-generos/

Al final del Taller, hacemos una lectura pública para que los familiares y amigos de nuestros autores, así como el público general, disfruten de los textos producidos en el Taller.  Pueden informarse de los eventos siguiéndome en Facebook: Marcela Noriega.

El vuelo del dragón


EL VUELO DEL DRAGÓN

NOVELA CORTA

(Escrito por Marcela Noriega – Ilustrado por Mauro Sbarbaro)

Breve descripción:

El libro cuenta la historia de Oruam, un joven dragón que desconoce su verdadero origen, pero que persigue instalar la paz en la tierra interna, a donde fueron confinados a vivir los dragones oscuros. A pesar de que sus padres adoptivos, los Uróboros, le han inculcado el miedo y la necesidad de matar a otros animales para sobrevivir, Oruam es totalmente distinto a ellos. Él no teme enfrentarse con las fuerzas oscuras que han manipulado a los suyos, y han atemorizado a la humanidad de la superficie.

Es una historia de ficción, surrealista, pero que tiene un profundo mensaje de paz, de valor, de compromiso social, consciencia de unidad y de sentido de pertenencia.

 

(fragmento)

El día en que el huevo se rompe y Oruam sale de adentro, es el más feliz para la vieja dragona. Su compañero también está contento. Se desviven por darle de comer al pequeño dragón, que evidentemente es muy distinto a ellos. No sólo porque sus escamas son doradas como el Sol, sus patas son robustas y sus alas traslúcidas, sino porque es muy inteligente, valiente y rebelde.

Nunca podrían mostrarlo a los demás dragones, porque si los dragones rojos y negros, que son los de las jerarquías, se enteran de que ellos han ocultado a un dragón de la luz, lo matarían y a ellos también por traición.

Realmente Oruam nació y fue encontrado por los Uróboros para cumplir con el plan de los dragones Kumara. El plan consiste en que algunos dragones de luz nazcan en hogares de dragones oscuros para así conocer en profundidad sus pensamientos, maquinaciones y estrategias. Se esperaba que el huevo fuese encontrado por un dragón negro o rojo, y no por un Uróboros.

Desde antes de nacer, Oruam fue instruido en cumplir esta misión, pero al romperse el huevo y producirse el nacimiento, el dragón olvidó todo el plan. Nació sin memoria alguna, sin saber quién es y qué hace en esa cueva. Igual como les ocurre a los humanos al nacer en la Tierra: olvidan todo lo que antes habían diseñado con sus maestros. Pero esto es parte del juego.

Los padres verdaderos de Oruam son Eliá y su compañera Amaru, reina del pueblo pacífico de los Amaru. Mientras que Eliá es un dragón de escamas de oro; Amaru es una dragona cristalina de cola de pez. Ellos engendraron el huevo dorado, mientras vivieron en la montaña Palacio. Y, con una confianza total en el plan Kumara, lo dejaron entre la maleza. Otros huevos fueron puestos cerca de dragones oscuros, lamentablemente algunos fueron comidos.

Los viejos Uróboros temen que su pequeño dragón sea descubierto, por eso le impiden salir de la cueva con tanta insistencia. Aunque ellos están cada vez más viejos y cansados, hacen lo imposible por traerle comida a Oruam. Y no es comida fresca lo que le traen, sino que lo alimentan, casi siempre, con animales muertos.

Oruam crece y aprende a amar a los viejos Uróboros como si ellos fueran sus padres. Él no recuerda que puede volar largas distancias, a velocidades invencibles. No sabe que es capaz de volar tan alto que puede llegar a las cumbres y más allá… Incluso, a la superficie. Podría conseguir alimento fresco y divertirse danzando en al aire.

***

Pasan los años, y Oruam se va convirtiendo en un hermoso joven dragón. Cuando abre sus alas adentro de la cueva, puede sentirse como un vendaval de aire fresco. La vieja dragona empieza también a enseñarle cómo echar fuego por la boca. Sin embargo, la mala calidad de la comida que recibe Oruam, le impide lanzar reales llamaradas y sólo le sale un pequeño fueguito.

Luego de su primera salida, Oruam ya sabe que puede defenderse por sí mismo, y con mucha seguridad se les planta a sus padres.

—Padres, déjenme explorar afuera de la cueva. Les prometo que regresaré con comida para los tres —les dice decidido, al verlos totalmente agotados.

—Está bien Oruam, mañana podrás salir —le responde la vieja dragona para sorpresa del pequeño. El padre está de acuerdo. No pueden seguir cazando solos, necesitan de su ayuda. Y Oruam no puede vivir siempre encerrado. En caso de que alguien lo descubra, tendrán que enfrentar las consecuencias de haberse robado ese huevo dorado.

(Tomado del Capítulo III: EL PLAN DE LOS DRAGONES KUMARA)

Comentarios sobre el Taller de Escritura/ Todos los Géneros


Taller de Febrero

Michelle comentario

Michelle López 

 

“Sanar, DESCUBRIR, verme a mí, a la auténtica Cinthya mientras escribía, sintiendo dolor y alegría, con lágrimas y risas, con aprendizaje y amor, amor a esa mujer que ahora veo; fluir escribiendo ya no desde la sumisión y el hundirme en lo oscuro y triste… sino verme y agradecer porque eso me ha hecho quien soy ahora y me hace feliz, verme en mi lado oscuro y con mi luz. GRACIAS”.

Cinthya Plaza

 

“El Taller de Escritura para mí ha sido revelador y liberador (en ese orden). Distinguí cosas que no tenía ni idea que estaban ahí y me está apoyando a sanar. Es una forma diferente de expresión. Siempre podremos crear un personaje que haga lo que nosotros no nos atrevemos, o uno que cuente nuestra historia. Siempre podremos conocernos por medio de ellos. Gracias Marcela por compartir tus conocimientos, y abrir este espacio para personas que, tal vez sin saberlo, buscamos sanar y ser libres”.

Cinthya Jeldes 

 

“Fue un Taller que aportó muchísimo en que yo reconozca mi vulnerabilidad e imperfección, como un valor que habita en mi naturaleza humana, sin juzgamientos ni señalamientos, sólo con la simpleza de las frases y las letras que iban impregnadas de mi sentir y el de todas las personas que tuve el gusto de conocer y compartir. Escucharlas, sentirlas, fue un regalo maravilloso que lo guardaré en mis memorias. Logré recordar momentos hermosos de mi infancia y adolescencia, e incluso ver etapas de mi vida desde una perspectiva poderosa! Gracias Marcela por esta experiencia.

Verónica Coronel 

“Para mí el Taller fue una experiencia enriquecedora como persona, sobre todo en lo espiritual. Fue una reconexión conmigo misma, un alto a esta vida apurada y reflexionar en cómo estoy, a dónde voy, qué hago, qué pienso, qué siento. Mejoró mi manera de verme, me ayudó a amarme más, y pude ver cómo mis compañeros tuvieron un antes y un después del taller, se sentía el cambio. Gracias por ser como eres, por tu energía y por transmitir reflexión y paz”.

Catherine Delgado 

 

 

Taller de Diciembre

“Mi idea con el taller era poder ver de forma técnica la escritura, poder mejorarla y quizá recibir algunas reglas gramaticales, como dónde van las pausas, comas, puntos, etcétera, pero definitivamente fue mucho más allá de mis expectativas.

Ha sido un continuo auto-descubrimiento, redactar la historia que se alejaba de mi realidad y darme cuenta que en cada parte estoy yo, descubrir esos lazos que me atan, ideas preconcebidas de cómo deben verse las cosas, cómo una mujer debe actuar y qué es permitido hacer sin escandalizar a la gente. Es una forma de ir profundo a conocerme y darme esa libertad que en mi vida particular no me he dado.

La experiencia del taller es aún más rica cuando escuchas a tus compañeros descubrir lo que necesitan descubrir y, de paso, crear historias maravillosas. Gracias Marcela por darnos una herramienta de sanación, descubrimiento y libertad”.

Stephania Cagua 

 

“Recuerdo cuánto disfrutaba leer un libro y las ganas que metía en cada carta que escribía para mis amigas o familiares queridos durante mi adolescencia. De repente, me encontré sin ese placer y lo extrañé mucho.

Sabía de los talleres de Marcela,  pero no se me dio hasta ahora, que estoy teniendo esta mágica experiencia. La  busqué con la intención de reconectar con mi creatividad. Sentía que debía volver a fascinarme por algo. Y en el proceso me reencontré.

Estoy maravillada de poder sanar junto a otros seres hermosos en un calor tan cálido como el de un hogar.

Volver a casa a través de la escritura es un regalo. Estoy aprendiendo a integrar mi luz y oscuridad con amor y compasión. Confirmando que el maestro aparece cuando el alumno está listo. No antes ni después. Gracias Marcela por tu entrega de amor y paciencia, por ser guía en este caminar”.

Meli Chan 

“Realizar el Taller de Escritura con Marcela está aportando a mi visión de escribir un libro con técnicas y herramientas prácticas. Además, me ha apoyado a observar mi realidad interior, ver información que estaba en mi memoria, reconocerla objetivamente y escribir sobre ello”.

Julia Gómez

“A través de la escritura he podido encontrar una forma de expresar todo aquello que guardaba en mí. El dolor, la desilusión, el amor, la esperanza. Tantas veces ha sido mi refugio, mi casa, mi compañía.

Viviendo a través de las letras. La vida te lleva a los lugares en los que debes estar, en el momento que estás listo, y con personas que vibran en tu frecuencia.

Es así, como puedo describir la hermosa energía que fluye en esta experiencia, entre las personas que conformamos este curso. Encuentras vivencias con las que te reflejas, historias que te identifican, silencios cargados de una magnífica reflexión, risas que te van curando el alma.

Cuando resulta la sincronía y se dan encuentros tan hermosos, en una atmósfera tan profunda, no queda más que ser agradecido.

Fui con el objetivo de mejorar mi escritura, y he recibido una recompensa aún mayor”.

Mafer Emen 

“La escritura es una experiencia tan maravillosa como volver a casa, a la casa más bella, la del alma. Al inicio, escribir fue la burbuja de mis quimeras, mi mundo alterno. Hoy, escribir es sentirme mitad cielo, mitad tierra, abrazando mis matices y haciendo eco de mi voz. Gracias Marcela Noriega por ser luz en el camino, a través de tu amor por las letras”.

Alexandra Coloma

 

Si quieres participar en el Taller, escríbeme a marcenoriega@gmail.com

La estela azul


despertar-1

Recordé el sueño que tuve hace un tiempo. Habíamos salido a la terraza, faltaba poco para que el sol terminara de caer. Nos sentamos en el suelo. Me tomaste de las manos y me pediste que cerrara los ojos. Yo obedecí.

Imagina que tu cuerpo se desintegra poco a poco, me dijiste. Imagina que te vas volviendo de aire, que te vas haciendo partículas de un polvo luminoso, imagina que tu alma sale de ti y vuela. Detrás, deja una estela brillante. Ahora, desde arriba, te fundes con los colores y caes sobre la ciudad en forma de luz azul. Esta luz es un consuelo para los que sufren.

De pronto, en el sueño, me vi a mí misma sentada en la ventana de un bus. Me sorprendió ver cómo podía caber en una pequeña ventana. Al parecer, tenía el mismo cuerpo, sin embargo, era como de aire, como un espíritu. Sí, era un espíritu, porque los demás pasajeros no podían verme. Tú estabas sentada a mi lado, en el primer asiento del bus, y mirabas para adelante, como si esperaras a que algo ocurriera de un momento a otro. Por lo visto, te parecía muy normal que yo estuviera sentada en una ventana y con casi todo el cuerpo afuera.

Como una niña pequeña, muy divertida, yo metía y sacaba el cuerpo. Y cuando lo sacaba, a veces, sentía cómo todo tipo de buses e incluso camiones grandes me atravesaban, como si yo fuera puro éter. No me dolía ni nada, pero era una sensación que me hacía apretar muy fuerte los ojos. Tú estabas demasiado concentrada en ver al frente. Así que yo seguía jugando a sacar y meter el cuerpo.

El bus iba realmente muy rápido, tanto que los pasajeros empezaron a protestar. Era inusual la velocidad que llevaba, parecía un carro de carreras. Se armó una bulla intensa dentro por las voces de los pasajeros que exigían al chofer que saque el pie del acelerador. Pero ninguno se atrevía a levantarse del asiento. Una energía de miedo empezó a inundar el bus, algunas personas empezaron a gritar.

De pronto, tú me dijiste: ¡Ahora! ¡Suéltate ahora!

Y cuando tú dijiste esto, yo inmediatamente supe qué hacer, como si lo hubiésemos planeado en algún momento pasado que yo no recordaba. Fue cuando me lancé hacia atrás. Simplemente me dejé caer, como cuando uno está en un mar tranquilo y se echa hacia atrás para flotar. Caí en el suelo, di algunas vueltas, y muchos autos me pasaron por encima. Pero me levanté sin ningún dolor. Me sacudí el polvo. Y tú, desde adentro del bus, me gritaste ¡Ahora vuela!

Entonces, instintivamente yo empecé a flotar por encima de toda la carretera, y pude ver lo que había ocurrido. El bus había provocado un choque múltiple, y todo era demasiado terrible para quererlo ver. Tú estabas ahí, fuera del bus, indicándome con la mano que me aleje. Así que, en medio de la confusión, me fui flotando, ascendiendo. Cuando regresé la mirada para buscarte entre lo diminuto, pude ver una estela de luz azul que yo misma estaba desprendiendo. Era como un polvo que me caía del cuerpo, y se difundía sobre la ciudad.

Después de esto, me vi sentada frente a ti. Y me pregustaste ¿Ahora lo recuerdas?

Yo recordé claramente que desde niña tuve visiones, siempre supe que el lugar donde estaba, de alguna manera, no era real, sino que estaba representando una especie de teatro, en el que todos actuaban de una manera contraria a lo que realmente eran, sentían y querían.

Entonces, fui a otro sueño en el que veía cómo los hombres usaban corbata cuando realmente querían usar camisetas. Las mujeres usaban tacones, cuando en realidad querían ir descalzas. Los niños usaban camisas cuando en realidad querían ir en pijama o desnudos. Y te preguntaba: ¿Por qué las personas se visten como no se quieren vestir? ¿Por qué las personas se esconden detrás de esos personajes que crean? ¿Por qué no quieren ser ellos mismos? ¿Ellos saben lo que son?

Entonces, mirándome a los ojos, me respondiste: Sabía que este día llegaría. El día del recuerdo y la palpitación. Fue cuando desperté, con sus palabras repitiéndose, como un mantra, en mi mente.

La compañera de tu alma


Yo soy la bruja de tus sueños. La hermana en la que siempre confiaste. La amiga a la que le contaste todos tus secretos y en la que descargaste tus lágrimas más amargas. La maga que te abre el camino al conocimiento de ti mismo. La mujer que nunca se cansa de intentar el amor. Yo soy a quien buscaste todas tus vidas, la que heredó la sabiduría para transmitirla a los hombres hambrientos de la verdad. Yo soy la depositaria de los ancestrales saberes, la que dará a luz la creatividad y el poder escondidos en tu esencia. No sé si seré la madre de tus hijos, pero sí sé que ya soy la compañera de tu alma.

8214b24633e8e48aeadbe433fffe466d

Las profecías de Peniel


 

LAS PROFECÍAS DE PENIEL

llamado-mujeres-sacerdotisas-caminantes-guerreras_2_2337356

I

Hubo transcurrido más de trescientos años

después de mi última vida

cuando los cuatro vientos que se presentan

ante el Hombre soplaron en mi rostro

diciendo:

“Profetiza acerca de la suerte

que los antiguos dioses de piedra / trasgos

y el ángel que se sienta

sobre los abismos / Abadón

correrán

escribe como te fue mandado

por el dueño de los siete ojos

que recorren los planetas flotantes y los reinos

hundidos y aún no crismados.

space-universe-planets-rocks-floating-stars-uncountable-abstract-background-769103

Navega hasta la ciudad de la Verdad

y en el mes noveno / Quisleu/

maldecirás a todos los usurpadores y demonios

que revolotean en el polvo

y en la mente de los ejércitos humanos.

II

Las colas de los escorpiones serán cortadas

por tu mano morirán los súbditos de Apolión

El poder de la Omega te cubrirá

la luz que brilla desde las Pléyades

estará sobre ti como un escudo

m45_gendler_2400

Se te dará una espada con dos filos

para que cortes la cabeza de Asera

y tejas con sus cabellos una trenza

que le dará la vuelta a los ochenta

mundos antiguos

y latigueará a los babilónicos que ríen

en sus habitaciones y guaridas

en las que atesoran maldades y vino

hecho de fornicaciones y plagas.

Exodus-dioses-y-reyes-1-800x416

III

La voz de los arpistas te dará la señal

la luz de la gran lámpara será re-encendida

para mostrarte el camino

No temas porque yo te puse nombre: Peniel

te mandé para que abrieras los ojos de los ciegos

para que anuncies las cosas postreras

la muerte de los gigantes

y de los reptiles rastreadores de inocencia

reptiles

He quitado de tu cuerpo tus viles vestiduras

te atavié con estaño y lino fino

puse una mitra limpia sobre tu cabeza

y te coloqué en la puerta de mis atrios.

 

Aúllen cipreses del Líbano

porque me han enviado para tomar

posesiones de cetros y coronas.

IV

kailas

El tercer viento me llevó al monte Kailash

allí encontré los rollos sagrados

escritos con signos hindúes

alcé mis ojos y vi a los tres dioses

que no crean vida pero sí la maldicen

tri-murti-brahma-vishnu-shiva

Vi altares remotos

hechos por hombres con marcas de sangre

en sus frentes y manos

hechas por los holocaustos a las piedras

con rostros re-encarnados

¡Salgan todos! habitantes del templo

de los muertos

El ejército y las aves del cielo

vienen a derribar efigies

y a echar fuera pestilencias.

india-ganesha

V

Sobre este mármol historiado posa tus ojos

La escena exige suspiros de hetairas en celo

Estoy frente al hombre de la corriente subterránea

reposando en actitud taciturna

desconoce su propia inexistencia

solo se deja acariciar por las manos lúdicas

de las prostitutas sagradas

regalo de los dioses lascivos

del más viejo continente

Todos aman a este ser de fábula terrorífica

es el dios Mitra, luz, calor y fecundidad

hecho de agua, cieno y muertes

de vírgenes y niños

El mistral mediterráneo sopla ferozmente

mueve mis cabellos desafiantes

ante el ciclópeo ídolo

images (20)

El Seol y el Abadón nunca se sacian

Yo te conjuro espíritu del dios irreverente

a descender hasta el fondo de todos

los pozos del Hades.

VI

Con el quinto color del espectro solar

mis ojos avanzan

En medio de una taifa

doy empujones por no ser tocada

Alguien embalsama el cuerpo de un difunto

Esta ciudad está llena de efigies y avenidas

como una gran caracola que emite

sonidos ancestrales

me trae recuerdos de mis fabulaciones inconscientes

Viajes-Luxor

Se llama Luxor

las cámaras funerarias me dan la bienvenida

aquí, las tumbas son más importantes que las vidas

de los famélicos adoradores

Mi éxtasis dura más de lo que puedo soportar

el aire pesado como fuego comprimido

en una jaula de hierro

va saliendo poco a poco

queriendo asfixiar mis palabras

Mi piel se reseca tanto como la tierra

mis pechos le ceden espacio al calor

del horno y los carbones encendidos

¿Contra quién peleo?

Los dioses duermen en sus muertes eternas

los espíritus gimen por la presencia de su hacedor

es una guerra dispar

en la que yo soy una gacetillera de delirios

Bajo mi cabeza

ante tanta vastedad.

 

VIII

Y toda isla huyó, y los montes

no fueron hallados.

Sangre como de muchos muertos

contaminó el mar

mar-azov-rojo2

Los niños corriendo salieron de las aguas

El cáliz de la gran ciudad fue derramado

sobre los hijos de este tiempo

Todo el contenido fue echado en los suelos fríos

inservible vino contaminado con muerte

los últimos sápiens se bebieron todo

incluso las lágrimas de sus padres

Los demonios con caras angélicas se quitaron

los velos, las máscaras y las túnicas

ante los ojos de los moradores de la Tierra

y los todavía seres humanos

no se arrepintieron de sus crímenes

sino que maldijeron la existencia de su creador.

 

VIII

Las sandalias que mis pies arrastran

mueren a ratos de cansancio

siempre odié los caminos polvosos

que conducen a los pantanos

y a las habitaciones de los demontres

a los bultos arcádicos y babilónicos

con sonrisas de placer humano

y de piedra labrada

Mi temor de viajero es no volver

 

El dios Brahma grita desde sus antiguas cuevas

donde el sol nunca quiso ser visto

No lo visito desde hace tres mil

años-oscuridad

en cada uno escribí un poema védico

una sátira llena de risas de Eva

en honor a su muerte

sin resurrección.

 

IX

El mamotreto de mis viajes

está lleno de vidas de cuentistas

Recuerdo haber perdido mi alma

en el monte Ararat

Closeup_of_large_peak_of_Mount_Ararat-min

Para recuperarla, caminé hacia la fría cima

escuchando los silbidos del erial

Me seguían de cerca los pies del Dios invisible

iban aplastando las nubes

con sus pasos enormes y descalzos

 

Un nativo taheño divulgó mis profecías

en los reinos Taipes

Tuve que huir hacia los océanos malayas

hacia el interior de la arena húmeda

El azor volaba persiguiendo mi muerte

conviví con caracoles y cangrejos rojos y zarcos

images (24)

Las grandes solemnidades a los sombríos bultos

me hacen querer morir entre los

desacomodados cielos.

X

Es la hora sexta en mi reloj de arena

hora de proclamar el grito de guerra

hora de salir al campo y avisar del aluvión que se acerca

Y el cielo se desvaneció como un pergamino

que se enrolla

Wallpaper-cielo-rojo

Corrí con todas mis fuerzas

intentaba dejar atrás

los ríos secos y los enormes escorpiones

que surgieron de todas las grietas del mundo

Llegué a la ciudad estigma para escuchar sus maldiciones

Todo estaba destruido, cayéndose los vidrios

aplastándose contra la realidad las ilusiones

Me hacía llorar el ruido de tantos

gritos y tantas muertes

fecha-apocalipsis

El reinado de los perversos estaba cayendo

la gente que en ellos creyó también sucumbía

cedieron su poder a cambio de promesas

misas, hostias y catecismos

Bebieron su vino envenenado

 

Los que llevan la cruz en el pecho

son áspides vestidas con túnicas

manchadas de sangre de niños.

Son los antiguos sacerdotes de Tamuz,

adoradores de los dioses-pez

Fueron sentenciados al exterminio

58

 

 

Llegué a la torre desde donde daría la voz

el viento del Creador

 

Todo era confuso y las tinieblas huían

emitiendo alaridos espantosos

como en el día de la caída del lucero bello

como en el día de Madián

El anciano se sentó y dio la voz al adalid

Ambos ejércitos se enfrentaron

No murió ninguno de los espíritus

solo los hombres que aún vivían cerca del mar.

 

27_thumbnail_que_es_un_tsunami

XI

Llegué al adoratorio pagano llamado Tofet

cerca de la ciudad de los atardeceres áuricos

Me recibió un sacerdote persa zoroastro

Elimas Barbelial

yo iba en busca de las piedras

y los collares de colores que olvidé

en el templo de los nicolaítas

el invierno pasado

Elimas vio la marca de su enemigo

en mi frente

me llevó al desierto y me dejó

entre la arena y el fuego

que del cielo descendía

entre las serpientes y halcones que conversaban

sobre el año de mi nacimiento

fuego cae

Elimas corrió

pero una lanza atravesó sus predicciones

el arquero fue el querubín que hace veinte años

no veía.

 

XII

Las estampas, los amuletos crisólitos

y las piedras de agüero

que los dioses y demonios cuelgan

en los cuellos de los que maman

del mal de la vacuidad

han sido rotos y pisados en todas las calles

de la Ciudad de David

cidade-davi-principal

Los ángeles que vigilan las serpientes

masticaron los incontables huesos

de los últimos muertos

y solo dejaron escombros y sándalos

que con el sol del milenio

mis manos harán germinar.

 

XIII

Duerme río Alfeo

amante silencioso de las doncellas de la Arcadia

Thomas Cole - Dream of Arcadia

Me retiro de tus aguas condenadas

a ser bebidas

por el espíritu de la barba blanca y agorera

de maleficios

No te regalo mi desnudez ni mi pálida

tez asustada

eres cómplice de mis miedos y estremecimientos

La oscuridad de tus profundidades

desviste mis palabras

He venido para maldecir el sepulcro de tus días

y las adoraciones de los hombres/cruces.

 

XIV

Rumores de lenguas distintas

lágrimas que descienden del río

mujeres que se desmayan al leer epitafios.

 

Llevo un brazalete azul en mi mano derecha

como novia adornada atravieso los atrios

con una antorcha que me alumbra los silencios

Beula es mi nombre

Soy la virgen detrás de los muros

no le doy tregua al ladrón del santuario

espero a mi amado perfumada con áloes

y canela

la gargantilla de mi cuello ansía ser arrancada

por las manos del que desnuda los cielos

de zodiacos y cataclismos

Pasad por las puertas

Allanad la calzada, quitad las piedras

Alzad pendón en los pueblos.

2014_03_dream-land-digital-art-wallpaper

XV

¿Por qué es rojo tu vestido y tus ropas

como del que ha pisado el lagar?

(Isaías 63:2)

 

Nadie lo ve desembarcar

Nadie lo espera

Es una mañana de rocas azafrán

el mar da bostezos y latigazos de sal

entre lágrimas de lluvia el extranjero irrumpe

en la tierra de los que gimen

Sus pisadas son premoniciones

lleva llagas en su costado

encrucijadas de amor son sus ojos

hermoso entre tantos truenos tachonados

de plata

¡Forastero!

Heme aquí en el planeta de mis ficciones

¡Rescátame!

Lo sigo mientras él da órdenes a los demonios

de callar y descender a los abismos

Con el espíritu de sus labios hiere a los hechiceros

y quema a los terafines

con la vara de su boca a los hijos de Belial

el ocultismo

Me lleva a la entrada del atrio

a la casa del banquete

Su bandera sobre mí es amor

Los ídolos y dioses no cobraron vida

ante ningún ojo

las ruinas de las cavernas

el tártaro y sus murciélagos

han sido esparcidos por el extranjero

 

El oro de Ofir empezó a brillar en la Ciudad de la Cúpula

y el lago de azufre fue lleno de las víboras

que pueblan los confines.

 

XVI

El pueblo que andaba en tinieblas

vio gran luz

navidad-09-parroquia-1-638

Confieso que conozco al extranjero

tiene la voz de mi amado

él va delante derribando templos y sortilegios

sé que quiere cercana mi presencia

él es el dueño de los horizontes y todas

las visiones

Dejamos las tierras de agonía y las interminables pestes

los arenales con aguas de sangre

Ya no necesitaré más mis sandalias ni brazaletes

mis sándalos han vuelto a nacer

flores-de-sandalo-830x623

El tumulto de la batalla terminó

Él cortó la cabeza y la cola

la rama y la caña en un mismo día

los despojos de los dioses fueron quemados

todo manto revolcado con muerte

fue echado al fuego

 

Él trajo mi alma desde aquel monte lejano

Tras la puerta y el umbral puse mis recuerdos

me descubrí y ensanché mi tálamo

hice con él un pacto

dentro de los muros de sus atrios

fui la virgen Beula,

la desposada con el profeta.

8214b24633e8e48aeadbe433fffe466d

 

 

Escribí este poemario cuando tenía alrededor de 21 años. Está basado en las visiones poético-apocalípticas que por entonces ya tenía. Estas visiones venían de manera espontánea en sueños o en vigilia, y se corresponden con mi comprensión cósmico-teológica de aquel entonces, alrededor de los años 1999-2000, justamente en el cambio de siglo. Se trata de un poemario donde la voz poética confronta a los dioses y demonios, que parecieran ser lo mismo. Es interesante saber que en aquella época no existía el Internet, o al menos yo no tenía acceso a él, así que algunas referencias son bíblicas. La Biblia era el libro que más me apasionaba a esa edad.

El nombre Peniel significa “el rostro de Dios”. Era un seudónimo que utilizaba en esa época, y se refiere al lugar donde Jacob (patriarca de Israel) luchó con el ángel de Dios (Gn 32:24-32). La ubicación exacta no es conocida, aunque estaba al este del río Jordán.

Recuperé este poemario escrito a máquina, porque por entonces yo no tenía computadora, lo transcribí y ahora por primera vez lo hago público.

Los Cuentos del Piche


Esta reseña salió publicada hoy 12 de Septiembre de 2019, en el diario La Industria de Chiclayo, Perú.

diario Perú

REVIVE LA AVENTURA POÉTICA DEL NIÑO QUE LLEVAS DENTRO

Después de leer Los Cuentos del Piche, de Javier Villegas (Cajamarca, 1955), uno se siente livianito.

Livianito como después de soñar que cabalgas sobre nubes. Livianito como cuando te reencuentras con un querido amigo que creías perdido. Livianito como cuando vuelves a casa al final de una larga travesía. Livianito como cuando te sientes de nuevo el niño que fuiste, el niño que aún eres. Porque ese niño sigue ahí, queriendo soñar como siempre.

Y es que los cuentos de Javier Villegas son muy recomendables para los niños, pero, sobre todo, serán una deliciosa lectura para los adultos. Esos adultos que están abrumados, cargados con obligaciones, estrés laboral y compromisos. A ellos, les permitirá volver a conectarse con su inocencia original, con su energía vital extraviada. La infancia es un terreno fértil al que podemos volver, ahora a través de la lectura.

Les sugiero que, como si fuera una terapia, lean un cuento por noche y verán cómo se duermen relajados, tan despreocupados como cuando el futuro era aún lejano, y solo el presente importaba. Los que no soñaban, volverán a soñar. Y amanecerán llenos de un nuevo entusiasmo y una visión de la vida, en la que caben la aventura, el juego y la poesía, resurgirá desde muy adentro.

El estado de la felicidad se alcanza volviendo a sentirse como ese niño al que sólo le importa lo verdadero: la amistad, el amor, el eterno paseo de un ser que se está buscando a sí mismo. Y que se halla en las cosas sencillas: un paseo, una amistad, un río que corre sin prisas.

Javier Villegas logra devolvernos la frescura de lo que fuimos, de lo que somos: niños que corretean entre risas, llenos de alegría y apertura. A través de sus letras cargadas de vivencias, nos transporta a mundos sencillos donde, por ejemplo, podemos participar del parto de una yegua. O mundos surrealistas, donde podemos acompañar el viaje de una rana a París. O mundos emotivos, donde podemos sentir la alegría del reencuentro entre un niño con su entrañable amigo sapo.

Los Cuentos del Piche está compuesto por cinco relatos: “Corta Viento”, “Mono Nono”, “Sapito Sapón y la luna”, “Ojitos” y “La rana Anita”. En estos relatos que, sin bien están perfectamente estructurados como cuentos, subyace un arte poético que es inherente al espíritu del autor. Y es con este hilo invisible de la poesía que Villegas zurce sus entramados.

caratula sapito sapón

Quiero detenerme en el cuento llamado “Ojitos”, que narra la osadía de un búho al querer permanecer despierto en el día.

— Deseo salir de día, quiero ver los colibríes, las mariposas, las libélulas y a todos los animales que juegan cuando el sol está alumbrando con todo su esplendor. Quiero ver corretear a los conejos, dar brincos a los saltamontes y dar saltos a los sapos que por la noche croan, croan y no me dejan tranquilo para meditar. Lamentablemente en el día no puedo ver. Veo todo borroso —dice Ojitos.

El búho consigue unos anteojos especiales gracias a una rana oculista. Ya con la visión clara, el más sabio de todos los animales del bosque, logra su cometido. “Paseaba y paseaba durante el día. Volaba de un árbol a otro, a otro y a otro. Cuando no miraba a los hombres o a los animales que se movían a su alrededor, se atrevía a mirar de frente al sol, intentaba verle la cara”.

La poesía no está escrita en versos, sino que se adivina oculta en el relato. La poesía está en la posibilidad de ver lo que el día depara, a través de los ojos de un ave a la que su naturaleza la restringe a la oscuridad. Y es esto lo que nos posibilita la imaginación poética del autor: introducir en nuestra mente un acontecimiento inesperado. La resolución de algo que antes se creía imposible. El autor saca al ser de la oscuridad, y lo coloca en el escenario luminoso opuesto. Y así crea el entramado poético perfecto.

De ahí que la literatura infantil despierte en los adultos estas conexiones sensitivas que despiertan una lejana memoria dormida, una memoria relacionada con vivencias poéticas, es decir: no vividas, sino sentidas. Estas vivencias poéticas se esconden como flashes de luz en las almas calladas de los adultos, duermen en recodos jamás vueltos a mirar cuando las vidas son demasiado agitadas.

Cuentos del Piche

En todos los cuentos de Javier Villegas podemos encontrar estas vivencias poéticas. Tenemos, por ejemplo, el caso de la rana Anita, quien necesitaba urgentemente conocer el amor. “Soy la rana más linda entre todas las ranas”, decía de sí misma. Sin embargo, no sirve de nada que uno mismo se elogie, necesita verse reflejada en otros ojos que también vean la belleza.

La rana Anita se “soñaba viajando por el aire, en avión; por el agua, en barco”. Y, en un arrebato emprendió un largo viaje en el que se puso a prueba a ella misma, en el que descubrió de lo que era capaz.

¿Existe algo más poético que viajar en busca de las huellas de un amor desconocido, un amor invisible? Porque la rana Anita no sabía a quién buscaba, simplemente tenía la urgencia de ir lejos, muy lejos de su orilla. Su travesía resultó en un auto-descubrimiento fascinante.

— Me llevó el amor, el amor. El sueño en un Príncipe azul —, le confesó a un colibrí políglota que encontró en su viaje.

Y, aunque regresó a su estanque de siempre, su vida cambió no sólo por fuera, sino sobre todo por dentro.

“Estando en su tierra, la esperanza de la rana Anita, creció. Hubo una especie de metamorfosis en su interior, para reencontrase consigo misma y para imaginar un mejor futuro”.

Un pensamiento poético, cuando se lleva a la práctica, siempre resulta en un acto heroico para con uno mismo. Este acto nos lleva a un estadio más allá en la evolución de nuestra propia consciencia. Y esto es lo que este cuento propone a los lectores. Realizar actos poéticos que nos saquen de nuestra comodidad, salir y experimentar el mundo, estar abiertos a encontrar el amor en la siguiente esquina, en una ciudad distinta, en una orilla nueva.

Los cuentos de Javier Villegas no son sermones, son narraciones en las que encontramos tesoros escondidos, aprendizajes que podemos trasladar a nuestras vidas diarias. De esta manera, el texto cumple su cometido de ayudar, a quien lo lee, a explorar las incertidumbres, los temores, las dudas internas a través de los personajes, y resolverlos de maneras que el autor vuelve posibles.

Otro punto fascinante de Los Cuentos del Piche es que se ponen de relieve siempre a los animales. Y aunque también hay personajes humanos, como Juancito y su padre, Shemo, el cuidador del bosque y don Pancho Molocho, son los animalitos los que se roban la atención.

Los protagonistas de las historias son: un caballo blanco de paso fino que alegra la vida de un niño; un mono inconforme que quiere experimentar ser un animal distinto e incluso un ser humano; un sapo que emprende un viaje de regreso para reencontrarse con su amiguito; un búho que se atreve a ver la vida por el día, y una rana enamorada que viaja por el mundo en busca del amor.

Y como personajes secundarios, tenemos a sapos, picaflores, un guacamayo azul, una vizcacha, un hada del bosque, un caracol, muchas luciérnagas, más sapos, ranas y otros colibríes.

Son enternecedoras las relaciones que establecen los niños con sus amigos animales. Este es el caso del primer cuento de la serie, “Cortaviento”, un hermoso caballo que nació para alegrar la vida de Juancito.

La relación se establece desde el nacimiento del corcel, que nació blanco, “blanco, como las nubes, blanco como el olvido”. En este cuento también tenemos acceso a una delicada descripción poética de esta relación niño-caballo.

“Una noche, Juancito soñó galopar de nube en nube sobre el lomo de Cortaviento. Por el brío, parecía un caballo alado. Galopaba con ardor, relinchando y agitando las patas continuamente. Tocaron las estrellas, el sol a punto de despertar, y arribaron a un valle hermoso, poblado de luz y aromas. Era un valle situado allá en el infinito”.

Lo onírico ocupa un lugar protagónico en esta historia, en la que el padre de Juancito le ayuda a interpretar algunos sueños, y el niño vive el sueño más real de todos cuando amansa a Cortaviento, quien engalanado con un “aparejo de lujo: estribos, florón y freno con piezas de plata”, lo cabalga, sintiéndose el mejor jinete, “con poncho blanco de lino, sobrero de ala ancha y botas de vaquero”.

Sin duda, Los Cuentos del Piche es un libro en el que los niños y los animales cumplen sus sueños. Y se siente como una acogedora brisa que te transporta a la infancia.

 

Javier Villegas

 JAVIER VILLEGAS FERNÁNDEZ

Poeta nacido en Chiguirip, Cajamarca, Perú, y residente por varios años en Chiclayo. Es ganador en diversos eventos literarios a nivel regional y nacional. En 1991 y 1992 mereció por su obra poética el Premio Nacional de Educación «Horacio»; en 1997 obtuvo el Primer Lugar en el género cuento en la II Bienal Regional de Poesía y Cuento. Es miembro activo de la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ) y además infatigable promotor de la literatura para niños. HA PUBLICADO LAS OBRAS: “La Luna Cantora” y otras poesías para niños “Repertorio de Ternura” (antología hispanoamericana de poesía para niños) “Poesía para Niños”(antología personal) “Rimando la Alegría”(poesía para niños) “El Amor es Más…”(poesía romántica) “La Flauta del Agua”(poesía para niños).

Leer poemas

 

III FESTIVAL DE ORATORIA ANCESTRAL Y NUEVAS NARRATIVAS, EDICIÓN “SALINERITO”


 

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (11)

El jueves 15 de agosto, con la participación de 15 adultos mayores de la comunidad de Salinas, de Guaranda, se llevó a cabo el Taller de Escritura Testimonial en el marco del III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas, edición “Salinerito”.

Las edades de las personas estuvieron comprendidas entre los 75 y 95 años, y se mostraron muy receptivos al Taller, en el que pudieron compartir sus experiencias de antaño sobre cómo ocurrió el cambio en su comunidad, que pasó de ser una aldea indígena en extrema pobreza a una comunidad con visión cooperativista, basada en una economía horizontal y solidaria, gracias a la cual han podido desarrollarse, crecer y vivir actualmente de manera sostenible.

Iniciaron en 1973, con la llegada a Salinas del sacerdote salesiano Antonio Polo, quien infundió en los salineritos una nueva perspectiva de la vida. Fue él quien impulsó el desarrollo de Salinas haciendo un trabajo integral, que fue desde lo espiritual hasta lo pragmático, dando como resultado el empoderamiento de sus pobladores al punto de llegar a concebir pequeños emprendimientos que fueron creciendo hasta conformar una comunidad totalmente sustentable, que genera ganancias de alrededor de 8 millones de dólares cada año.

Salinas queda a 20 kilómetros de la capital de la provincia de Bolívar, Guaranda. Su belleza es única, aunque a los foráneos les pueden llegar a pesar los 3.550 msnm en los que viven los salineritos. La altura se debe a que, hace 500 años, los antiguos pobladores se refugiaron en estos páramos fríos, en plena estribación de la cordillera Occidental de los Andes, huyendo de la violencia de la conquista española.

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (16)

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (18)

Lleva el nombre de Salinas porque en este lugar existen minas de sal, que en tiempos ancestrales proveían de sal a varias ciudades del país. Aún se pueden contemplar vestigios de estas minas, muy cerca del centro del poblado.

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (4)

Salinas está conformada por 33 comunidades, 28 microempresas comunitarias, las cuales son sobre todo indígenas. Sin embargo, existe una gran apertura para los extranjeros que van en busca de aprender cómo generar auto-emprendimientos que les permitan volverse autónomos, prósperos y evolucionar hacia una economía basada en la creatividad y los talentos del ser humano, y no en la explotación de los recursos naturales. De ahí que cada año a Salinas llegan voluntarios de todas partes del mundo, sobre todo europeos, que contribuyen a la expansión, tecnificación, profesionalización, de las áreas productivas, pero que, además, se llevan grandes enseñanzas a sus lugares de origen.

En sólo cuatro décadas Salinas ha pasado de ser un pueblo con una sola fuente de trabajo (la extracción de sal mineral), a ser un centro activo de emprendimientos comunitarios con su marca común “Salinerito”.

Al día de hoy, han desarrollado 180 productos, que se enmarcan en siete industrias totalmente tecnificadas: lácteos, confitería, embutidos, deshidratados, hilos de alpaca y oveja, textiles y aceites esenciales.

Entre los productos más destacados están: quesos, mantequilla, yogurt, turrones, mermeladas, fideos, galletas, trufas, hongos secos, pan, caramelos de miel de abeja, chocolates, chocolatines, lana, tejidos, balones de fútbol, artesanías… En fin, Salinas es un pueblo de sorpresas maravillosas.

A pesar de vivir en una zona de mucho frío, los salineritos son personas de corazones cálidos y siempre dispuestos a compartir. Muchos de ellos han salido fuera del país y han regresado con la visión necesaria para impulsar el progreso de Salinas. Lo hacen a través de la generación de productos, pero también de actividades culturales y festivales que permiten la integración de los salineritos con otros colectivos del país.

El saber compartir, el ser generosos, el ser constantes en la realización de nuestros sueños, el saber que todo emprendimiento requiere de un proceso, el saber vivir en comunidad, y tantas grandes enseñanza que nos dejan los salineritos fue lo que motivó al colectivo CENTRAL DOGMA a realizar el III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas en Salinas.

Central Dogma ( Ambato) es una plataforma cultural generadora de puentes entre los artistas, la sociedad civil y el espacio público; una interface de intercambio de varias plataformas; entre ellas el Festival de Música de Vanguardia Festivalfff, el Festival de Creación Audiovisual VFFF, el Festival de Arte Público GRAFFF y la Residencia para Artistas “Pujinostro” (Pujilí).

Quienes están al frente de esta plataforma cultural son Tania Navarrete y José Luis Jácome Guerrero. Ellos realizaron el I Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas en Guayaquil, el segundo lo hicieron en Galápagos, y este año decidieron llevar esta iniciativa a Salinas, donde contaron también con la ayuda logística de Diego Morales Oñate (Quito).

29683410_10209279946230707_3200716200085735991_n
Tania Navarrete, José Luis Jácome y su hija Débora
18057124_1226684500762590_1190531696610170839_n
Diego Morales

 

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (25)

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (26)
Padre Antonio Polo

 

EL TALLER DE ESCRITURA TESTIMONIAL CON ADULTOS MAYORES SALINERITOS

Este Taller fue diferente a cualquier otro taller de escritura que haya guiado, por el hecho de que muchos de los talleristas eran personas analfabetas. Así que por respeto a ellos, dejamos las plumas a un lado, y nos concentramos en la oralidad.

Empezamos preguntando ¿qué es lo único que nos llevamos cuando morimos? Y ellos contestaron: los recuerdos, lo que vivimos en la tierra, el amor que dimos. Entonces, pasamos a explicar lo que significa la palabra “RECORDAR”.

Recordar está compuesta de dos términos: “RE” significa volver a pasar. Y “CORDIS” significa corazón. Recordar es volver a pasar por el corazón lo que hemos vivido. Para poder hacerlo, necesitamos primero conectar con nuestros sentimientos.

Una manera de generar esta conexión es a través de fotografías. Cada persona recibió un retrato de alguien desconocido, también ancianos, de cualquier lugar el mundo. Les pedimos que les pusieran un nombre, les crearan una identidad, y luego comentaran qué les hacía sentir su expresión, su mirada. Qué sentimiento les transmitían. De esta manera las personas empezaron a decir: tristeza, alegría, reflexión. Luego de que conectaron con estos sentimientos, les explicamos que todo lo que vemos por fuera de nosotros, está realmente adentro. Nada podemos ver afuera que no estemos sintiendo adentro. Por lo que las personas que dijeron “tristeza”, empezaron algunas a cambiar de opinión, y dijeron que realmente veían “alegría”. Pero una de ellas, insistió en la tristeza y empezó a llorar y a contar su historia.

Al tratarse de personas tan mayores era muy importante crear una atmósfera de seguridad afectiva, de confianza total, por lo que siempre me mantuve abrazándolos, y conteniéndolos en sus procesos de sacar a luz sus memorias, algunas muy tristes.

Partimos del hecho de que todas las memorias son sagradas, y de que es lo único que nos llevaremos al otro lado, por lo que las memorias tienen que ser sanadas.

La persona que estaba triste, de nombre Aída, fue sostenida y contenida emocionalmente por el grupo. Su testimonio fue muy importante, porque despertó la necesidad de los demás de también contar cómo se sentían. Uno a uno empezaron a extraer de sus mentes y corazones las memorias de los tiempos antiguos, y cómo Salinas se fue transformando en lo que ahora es.

Al final, todos comentaron, agradecieron, sonrieron. El Taller de escritura se transformó en un taller de memorias habladas, y fue perfecto que así sea.

Mi compañero Mauro Sbarbaro (artista visual) fue el encargado de documentar tan bella experiencia. Espero que disfruten tanto como nosotros de las fotos.

 

III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (14)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (17)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (23)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (9)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (20)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (16)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (21)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (15)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (26)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (22)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (30)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (36)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (42)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (25)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (33)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (39)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (48)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (28)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (54)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (41)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (50)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (59)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (60)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (33)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (61)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (53)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (52)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (29)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito (62)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (30)III Festival de Oratoria Ancestral y Nuevas Narrativas edic Salinerito CEL (44)

CONOCE MÁS SOBRE EL SALINERITO 

http://www.salinerito.com/

En este portal se exhiben las empresas, los productos y los atractivos turísticos de Salinas de Guaranda entre otras cosas. Le invitamos cordialmente a descubrir los encantos de esta tierra y su gente!

GRACIAS POR PERMITIRNOS SER PARTE DE SU COMUNIDAD!

Mauro y Marcela

Yo y mis partes


descarga (3)

Una vez más desciendo al fondo de mi abertura

Una vez más voy en busca de lo que soy

En lo oscuro de mi alma, donde viven mis miedos

los deseos que duermen escondidos sueños eternos

La sombra me abriga, y en ella me dejo caer

Como una niña que no sabe lo que hace

Pero sigue un instinto que la llama

Tan fuerte, tan adentro, tan carne y tan espíritu

Entonces, descubro que no hay fondo, que no hay límite

Para el dolor,

La sangre brota de mis entrañas como una confirmación

De mi caída

La única diferencia es que ahora no estoy sola

Vienen conmigo legiones de ángeles

Que creyeron caer en el mismo artificio de la duda

De la culpa, del error

Somos los que anoche nos llamamos amor

Y hoy nos llamamos despojos

Ambivalentes, duales, crueles

Hemos transitado rompiéndonos

El camino de la separación

No hemos sido fuertes todos los días

Ya hemos hecho demasiado daño

En la tierra de los reptiles

Sabemos que hay un cielo esperándonos

Pero hasta que dentro de nosotros no lo veamos

Resplandecer como un arcoiris completo

No podremos volver al hogar

angeles-caidos-2

Hoy me siento un ángel caído

Un ser que olvidó la consciencia de lo que fue

Un ser partido por un rayo que no vio venir

Una torpe risa que no quiere expresarse

Una caricia dolorosa que ha perdido el sentido

Hoy más que nunca soy yo y mis partes

Porque puedo verlas delante de mí y contarlas

Las llamo por su nombre y ellas me reconocen

Ellas me aman,

Saben que tendré que juntarlas y cada una perderá

Su identidad

Será el final de mis partes divididas

Volveré a caminar como una mujer entera

Nadie contará la historia de mis partes

Ellas dejarán de ser y callarán

Sus cicatrices finalmente se cerrarán

Nadie las recordará, solo el cuerpo que mudo

Se quejará en las noches solitarias

Cuando vives la crónica en carne propia


CAPÍTULO VI

SIN CONFLICTO, NO HAY HISTORIA

Libro de Crónicas “VIVIR PARA CONTAR”

 

Probablemente se trata del género más difícil de dominar.

De hecho, en un periódico de prestigio

una crónica no la hace cualquiera.

Álex Grijelmo

Cuando escribes una crónica, siempre es recomendable que haya un conflicto. Es decir: obstáculos entre el personaje y sus metas, enfrentamientos con otros seres o, a veces, consigo mismo, choques con su entorno, limitaciones, diferencias con sus familias, etc. Si te das cuenta, la vida está llena de conflictos.

Entrar tan profundamente en los conflictos de los demás es, sin duda, la prueba de fuego para cualquier cronista. Tus nervios tienen que ser de acero y, aun así, estarás caminando sobre espinas y minas. Esta es la causa por la que muchos cronistas se meten en problemas. La crónica te pasa factura en tu propia vida.

Un ejemplo clásico de esto es lo que le ocurrió a Truman Capote, quien se dedicó seis años a investigar el crimen ocurrido en un pueblo rural, en Kansas, Estados Unidos, para escribir A sangre fría[1]. Capote se fue a vivir a este pueblo para seguir de cerca los acontecimientos. Puedes ver esto en la película Capote[2]. Los asesinos fueron sentenciados a pena de muerte y el escritor desarrolló un fuerte vínculo con uno de ellos, relación que lo llevó a plantearse temas de ética muy profundos. Capote decía que, por causa de esta historia, él enfermó y aumentó su adicción al alcohol y a las drogas, sumiéndose en una profunda depresión.

Salvando las distancias con Truman Capote, yo también, como cualquier otro cronista al que le apasiona el oficio, he vivido episodios de angustia, tristeza profunda o desasosiego a causa de los temas que he investigado.

La crónica de este capítulo es un ejemplo de aquello. Me enfoqué en la parte turbia de la isla Puná (Puná Vieja), donde se concentran todos los problemas de insalubridad y drogadicción. No solo tuve problemas con las personas del lado opuesto de la isla, donde se desarrollan proyectos turísticos, quienes llamaron a reclamar a la revista por mis observaciones tan crudas acerca del pueblo, sino que quien me dio la mayor cantidad de información, se retractó de lo dicho, y estaba furiosa porque yo había publicado todo lo que ella me había contado.

Pero los conflictos de la crónica siguieron al plano personal, pues terminé perdiendo a un amigo por esta historia. Él era el editor y yo la cronista, y no lográbamos ponernos de acuerdo en la escritura. Realmente, yo tenía la mente revuelta y no podía escribir decentemente en esos días. Esas cosas pasan. Pero debo decir que esta crónica fue reescrita por mi amigo Juan Fernando Andrade[3], en base a la investigación que hice. La historia, al final, fue publicada por la revista Diners.

Y es que donde hay conflicto, hay buenas historias, pero cuidado: ¡hay trampa! Estas historias te pasan factura a nivel emocional y personal. Es decir, que si vas a buscar al diablo, lo vas a encontrar.

[1]             Esta novela, considerada la primera del género non-fiction novel o novela periodística, es mezcla de la inventiva del reportaje verídico con la inventiva de la ficción. A sangre fría es una seductora versión de los asesinatos cometidos por dos sociópatas en el estado de Kansas. Capote, al conocer la noticia, decidió investigar por su cuenta las circunstancias. Pasó seis años escuchando, haciendo cientos de entrevistas a vecinos, a los policías encargados del caso, a los amigos íntimos de la familia Clutter; en total, más de seis mil folios de información.

[2]             Capote (2005) es una película dirigida por Bennett Miller y protagonizada por Philip Seymour Hoffman, quien ganó el Óscar al mejor actor por esta interpretación.

[3]    Escritor, guionista de cine, cronista. Director adjunto de la revista Diners en Ecuador.

Puná Vieja, la tierra del Tin Tin 

Publicado en la revista MUNDO DINERS en Abril 2015, # 395.

Fotografía: Mauro Sbarbaro

puna vieja foto Mauro 2

Hay rincones del mundo donde eso que alguna vez se conoció como “realismo mágico” limita hombro a hombro con las realidades de nuestro siglo, donde personajes como el Tin Tin o el mismísimo diablo conviven con adolescentes que consumen drogas desde los doce años y se reproducen por accidente. La isla Puná es uno de esos lugares.

 

Parte 1: La llegada

Las lanchas, impulsadas por tres motores fuera de borda, tardan menos de una hora en llevar pasajeros desde el malecón de Posorja hasta la isla Puná, en el golfo de Guayaquil, frente al delta que forman el río Guayas y el estero Salado. El boleto de ida y vuelta cuesta cinco dólares. Al llegar, los pasajeros desembarcan en Puná Nueva, la esquina de la isla que de un tiempo a esta parte se ha convertido en un atractivo turístico con hoteles ecológicos a disposición de los viajeros, un puente futurista cuyo esqueleto de metal se alza como un arco que apunta hacia las nubes, aves marinas de todos los colores descansando en las copas de los árboles y delfines con nariz de botella haciendo acrobacias cerca de la orilla. Puná Vieja, donde se concentra la población de esta isla de más de 900 kilómetros cuadrados de extensión, está a una hora y media de distancia. Allí, el paisaje es otro. Allí, la historia es distinta.

 

Parte 2: Puná Vieja en plano general

El hedor putrefacto y jugoso de la basura acaba con cualquier rastro de brisa que intente siquiera llegar desde el río. La gente mira a los extraños con abierta desconfianza y les advierten, en un tono más bien amenazante, que se calmen, que no se preocupen, que nadie les va a robar. La miseria brota incontenible por las paredes cuarteadas de las casas y, como si se tratara de una especie de claustro para marginados, es imposible no fijarse en la cantidad de personas con deformidades físicas y niños con algún grado de retardo mental que vagan a paso relajado. Hay solo unas cuantas calles que han sido bendecidas con el manto del asfalto; muros donde se puede leer propaganda política de la primera campaña de León Febres-Cordero por la alcaldía de Guayaquil, ruinas arqueológicos que datan de 1992, y perros sarnosos, agonizantes, en busca de su última cena. La sensación térmica es que nadie quiere vivir aquí, que lo hacen porque no les queda otro remedio.

Puná Vieja foto de Mauro Sbarbaro

 

Parte 3: Una entre ocho mil

Los cerdos que resguardan la casa de Ángela Parra tienen, todos, una soga atada al cuello, una soga corta que limita sus movimientos a una sola maniobra: bajar la cabeza para seguir mojando sus hocicos en el lodo. Detrás de la casa, está el basural de Puná Vieja, el lugar donde desembocan los ríos de basura del pueblo, una redundancia en sí mismo. Ángela está sentada en un mueble de la sala de su casa, tiene una pose de matrona y un dolor de cabeza que piensa curar con un poco de café caliente. Más tarde, en la esquina de una cancha deportiva en decadencia, dos adolescentes que no pasan de los diecisiete años comen galletas, toman gaseosas: pierden el tiempo en silencio. Dicen que no van al colegio “porque ya casi nadie va”, que pasan el día durmiendo, viendo televisión y escuchando reguetón. “Pero eso no es todo lo que hacen”, dice Ángela, “también se drogan”. La edad promedio para empezar a consumir drogas en Puná bordea los doce años.

puna vieja foto Mauro Sbarbaro

Parte 4: La misión

Ángela Parra tiene una misión: rescatar a los jóvenes de Puná. ¿Rescatarlos de qué? Rescatarlos de Puná, ¿de qué más? Todos los años, Ángela reúne estudiantes que se hayan graduado de bachilleres y los ayuda a realizar los trámites pertinentes para que entren en la Armada Nacional. Esta, por ahora, parece ser su única salida. Allí pueden recibir educación y alimentación gratuita; allí, tras dos años de preparación, se convertirán en marineros, luego ascenderán a cabo segundo y finalmente, en un año más, se especializarán: serán hombres-rana, paracaidistas o comandos. Así, en 36 meses, un joven que estaba condenado a una vida que se repite como una propaganda maldita, la de los hombres que pescan por la madrugada y se emborrachan por las noches, puede, si quiere, si no es arrastrado por el peso de la costumbre y la envidia de los otros, cambiar un futuro que le había sido arrebatado incluso antes de suceder.

 

Parte 5: El pasado, la prehistoria

En abril de 1531, llegó a la isla el tristemente célebre Francisco Pizarro, que venía desarmando el imperio inca con la complicidad de pequeños cacicazgos golpistas. Los nativos, llamados tumbes o punáes, hablaban una lengua distinta a la de sus compatriotas, pues habían logrado, batallas mediante, mantenerse como una tribu autónoma dentro del imperio. La tropa ibérica, sin embargo, se impuso con violencia y dejó como embajador itinerante al obispo Vicente de Valverde, dominico de la Universidad de Salamanca y capellán castrense del conquistador Pizarro. Durante su primera estancia en Puná, Valverde ordenó decapitar a los caciques locales y derribar los altares para Tumbal, el dios de Puná. Su segunda visita, en 1541, no fue tan placentera. Los nativos lo asesinaron con armas hechas con una especie de vidrio volcánico llamado obsidiana. Luego, en una celebración caníbal, se lo tragaron pedazo a pedazo.

 

Parte 6: El presente, ahora

En este pueblo de aproximadamente 8.000 habitantes, no hay centros comerciales ni teatros ni cines ni taxis ni lavanderías ni oficinas ni mensajeros ni supermercados ni gasolineras ni bancos ni plazoletas ni cruz roja ni defensa civil ni hospitales ni restaurantes con terrazas al sol ni pizzerías ni yogur con pan de yuca ni carros ni semáforos ni señales de tránsito ni camiones recolectores de basura ni jugueterías ni boutiques ni centros de trabajo comunitario ni centros de rehabilitación para alcohólicos y drogadictos ni federaciones deportivas ni asambleas de vecinos ni bibliotecas ni cursos vacacionales de arte ni conservatorios de música ni centros de educación superior ni institutos que ofrezcan carreras técnicas y rápidas ni consultorios o médicos del seguro social ni carreteras revolucionarias ni escuelas del milenio ni asociaciones que defiendan los derechos de los animales ni un repelente para el abandono.

 

Parte 7: El diablo

Si algo hay en este escollo del mundo, son demonios. En el parque de Puná Vieja, cerca de la iglesia del pueblo, donde los niños juegan montados en artefactos desfigurados por el tiempo y afilados por el óxido, máquinas capaces de producir cantidades iguales de alegría y tétano, Milithzy Yánez y Mairoli Ramírez, dos niñas de nueve años que estudian el quinto grado en la escuela Nahím Isaías, hablan del más famoso de sus vecinos mientras suben y bajan en un fierro crujiente. “El diablo se puede convertir en cualquier persona; a veces es un hombre alto, flaco, ojo verde; pero lo que nunca se puede sacar es el rabo”, dice Milithzy, y agrega: “Viene a llevarse gente. Se le presentó a mi prima Janeth, y a Yuli, otra niña, y dicen que a esa niña le salió un pájaro negro por la boca”. “Fue como hace un mes”, dice Mairoli, “yo estaba en la cancha y escuchaba cómo esa niña gritaba que Dios no tiene poder”.

 

puna foto Mauro Sbarbaro

Parte 8: El Tin Tin

Según la tradición oral, el Tin Tin es una criatura pequeña, una especie de duende que esconde su enorme cabeza bajo un sombrero de paja, tiene los pies al revés y un miembro tan grande que, dormido, le cuelga desde la cintura y se arrastra por el suelo como una serpiente parada de cabeza. Según los historiadores, este personaje fue una invención de las tribus del litoral ecuatoriano que, incapaces de relacionar las relaciones sexuales con la mágica aparición de sus crías, lo asumieron como el dios de la fertilidad (en chino, Tin significa Dios y refiere a un dios de dioses). Según los ateos, el Tin Tin era el pseudónimo que los sacerdotes que visitaban la isla usaban para explicar el incremento de mujeres embarazadas tras esas misiones donde regaban la palabra y, claro, el esperma (como la multiplicación de los panes y los peces en aquel monte cercano a Betsaida, digamos). Según Ángela Parra, el Tin Tin existe. Es más, ella lo conoció cuando era apenas una jovencita a la que le gustaba mucho pescar.

 

Parte 9: Después del atardecer

Amadita, Pepe Viche, Rosita, Ruta Azul, Peña Karaoke, El Reencuentro, El Pelucón, Don Chato y Foquito Rojo son algunas de las más de treinta cantinas que, pasadas las cinco de la tarde y hasta que el cuerpo aguante, reciben a los pescadores de la isla: hombres honrados y humildes de todas las edades que trabajan duro desde las horas más oscuras y silenciosas de la madrugada y luego, en una especie de venganza cargada de resentimiento y soberbia contra la solitaria jornada, beben procurando la amnesia temporal, como si quisieran olvidar que mañana, y pasado mañana, tendrán que pescar de nuevo. En la noche, borrachos y descamisados, estos hombres se pasean por las calles gritando y repartiendo golpes. En Puná, en toda la superficie de la isla, no hay más que tres policías, que, sabiamente, prefieren no interferir con las peleas entre los mareados para salvaguardar su integridad física. Es, por tanto, la ley de la selva.

Parte 10: Los chicos

Ulises Delgado, Jean Crespín, David Espinoza, Israel Gómez y Bryan Chávez son seis de los jóvenes que, con la ayuda de Ángela Parra y el magnate, filántropo y playboy Segundo Reyes Gonzabay, entrarán pronto a la Armada Nacional. “Aquí en la isla el peligro es caer en las drogas. Acá llega todo desde Balao, Naranjal o Guayaquil. Hay marihuana, cocaína, heroína, y también hay esa droga que llaman ‘cocodrilo’ (la alternativa barata a la heroína, una droga que, entre otros efectos secundarios, produce el desprendimiento de la piel)”, dice Ulises. “Aquí todos los días es sábado. Los niños a los doce años ya están bebiendo y consumiendo drogas, porque no tienen dónde distraerse”, dice Jean. “Los hombres se gradúan y se quedan a pescar. Las mujeres se gradúan con bombo (embarazadas)”, dice David. “Nosotros quisiéramos decirles que la felicidad no es la droga, no es el alcohol. Pero aquí no hay nada para reemplazarlo”, afirma Israel. “Aquí no hay nada. Hay un centro de salud sin pastillas ni médico, porque nunca son doctores, siempre mandan practicantes. No hay farmacia 24 horas. Si tienes un accidente, te mandan a Guayaquil, pero hasta que prestes gasolina te mueres. Hay gente que se ha muerto en medio viaje”, dice Bryan.

Parte 11: Últimas palabras

“Si se quiere prosperar, no hay más opción que salir de la isla. Aquí la gente es pobre de espíritu y de conciencia”, dice Ángela Parra, cuya hija menor, una joven de diecisiete años llamada Rosemarie, todavía no termina el colegio y está embarazada. Así, la magia imposible de Puná, esas historias de otros tiempos que parecen una broma del folclore, se unen con la inevitable realidad de la isla.

 

Parte 12: Lo que nunca se puede sacar es el rabo

En Puná Vieja dicen que “reciencito”, hace dos semanas más o menos, el diablo se volvió a aparecer. El hombre, blanco, alto y guapo, se presentó en un karaoke, pidió un par de tragos, miró a su alrededor y activó su radar. Según quienes lo vieron, quienes dicen que lo vieron y quienes escucharon la historia al día siguiente y la repiten como si ellos también lo hubiesen visto, horas más tarde, cuando la noche ya estaba sudada y encendida, el diablo estaba bailando perreo, rebotando sus caderas contra las caderas de una isleña sometida por el ritmo agresivo y animal del reguetón, y fue entonces cuando, después de una maniobra lujuriosa, la punta del rabo se le salió por debajo de la basta del pantalón y todos se dieron cuenta de que era el diablo y salieron corriendo. Y esas son las últimas novedades del pueblo.

 

  • Gracias a mi compañero Mauro Sbarbaro por acompañarme en esta aventura de la crónica.